Una semana normal en Escamequita: el día a día de un dueño de lote

Casi siempre nos preguntan por el precio, por la escritura y por qué tan lejos queda la playa. Está bien. Pero la pregunta que de verdad decide una mudanza es más sencilla: ¿cómo es un martes cualquiera aquí? No una semana de vacaciones ni una toma de dron: una semana normal, con mandados, la escuela, el centro de salud y un atardecer que uno termina viendo de todos modos. Esta es la versión honesta de una semana en Escamequita, como la viven los dueños de los 31 lotes disponibles en Las Planadas.
Lunes: el pueblo, a pie
Escamequita no es un resort. Es un pueblo con escuela, pulperías, cafés, restaurantes, bar, cancha de fútbol, cancha de béisbol y centro de salud. Todo queda a pocos pasos de los lotes, y eso cambia el ritmo del día más de lo que sugiere cualquier lista.
Un lunes normal empieza con café, una caminada a la pulpería por lo que se le olvidó y varios saludos en el camino. En un lugar así uno aprende rápido los nombres. A media mañana ya está de vuelta en su lote y lo más ruidoso alrededor es el viento en los árboles.
- Escuela
- Cafés y restaurantes
- Bar, noche de karaoke, noche de pizza
- Pulperías
- Cancha de fútbol y cancha de béisbol
- Pickleball
- Centro de salud
- Centro ecuestre: paseos a caballo hasta la playa

Martes: la vuelta a la playa
Las playas no quedan en la puerta, y eso también es parte de la gracia: sin tráfico de playa, sin ruido de playa, sin precios de playa. Quedan a un trechito en carro. Playa Yankee a 3 min, Playa Hermosa a 5 min y Playa Remanso a 7 min.
Quiere decir que surfear antes del desayuno un día entre semana es algo realista. Carga la tabla, va y regresa. Muchos dueños terminan con una playa favorita según el día de la semana, y no con una sola.
- Playa Yankee — 3 min en carro
- Playa Hermosa — 5 min en carro
- Playa Remanso — 7 min en carro

Miércoles: mandados en San Juan del Sur
San Juan del Sur queda a 15 min en carro, y ahí se hacen los mandados grandes: el banco, la compra seria del súper, las conexiones de bus y los restaurantes cuando uno quiere cambiar de ambiente.
Lo práctico es justamente la distancia. Suficientemente lejos para no vivir dentro del ruido y de la temporada del pueblo turístico, y suficientemente cerca para no tener que planear el día entero para ir. Va, resuelve y regresa antes de que apriete el calor.

Jueves: el lado de los papeles
Tener un lote en Nicaragua es menos complicado de lo que la gente teme. La escritura pública queda 100 % a su nombre e inscrita. El abogado le indica los documentos necesarios y prepara la escritura, que se firma donde el abogado.
En el día a día, los costos de ser dueño son moderados: la cuota comunitaria es de 5 córdobas por m² al año, para calles y áreas comunes. Las calles y el drenaje se mantienen y la entrada tiene portón, así que el lugar sigue igual después de la temporada de lluvias.
- Escritura pública, 100 % a su nombre
- Conexión a agua y electricidad disponible
- Calles y drenaje cuidados, entrada con portón
- Cuota comunitaria: 5 córdobas por m² al año

Viernes: caballos, pickleball y karaoke
El viernes es cuando el pueblo enseña su carácter. Hay cancha de pickleball, canchas de fútbol y de béisbol, y el centro ecuestre organiza paseos a caballo que bajan hasta la playa. En la noche, noche de karaoke o noche de pizza, según toque.
Nada de esto está montado para turistas. Es simplemente lo que hace la gente de aquí, y al que llega lo integran rápido si aparece más de una vez.
Sábado: la finca de al lado
Junto a los lotes está la Finca Escamequita, 75 acres donde cultivamos frutas, café, huertas y plantas medicinales en la misma tierra fértil de los lotes. El sábado es buen día para un canasto de papaya o carambola y una caminada tranquila por las huertas.
Nuestras cuatro casas de la finca se alquilan en Airbnb, con 4.87 en 157 reseñas, que además es la manera más fácil de pasar una semana completa aquí antes de decidir nada. Un espacio del proyecto está reservado para una futura tienda de productos frescos.
Domingo: su lote y lo que haga con él
El domingo es para el lote. Algunos dueños siembran frutales y por ahora lo dejan así. Otros ya quieren construir. Los lotes van de 800 a 1,190 m², espacio para una casa, un jardín y todavía algo de distancia con los vecinos.
Si lo desea, le construimos la casa llave en mano, como Villa Mariposa, o lo ponemos en contacto con contratistas y todos los oficios. Es una opción, nunca una obligación: muchos dueños compran la tierra primero y deciden después.
Los precios empiezan en $28,080, con −10% en todos los lotes, sobre un precio de lista de $39/m² ($49/m² en los lotes sobre la calle principal). Hay financiamiento desde $650 al mes al 9 % anual fijo, flexible y sin penalidad por pago anticipado. Con $1,000 por lote, el lote sale del mercado.
Venga a vivir la semana, no el folleto
Jesús vive en el proyecto. Él le puede enseñar todo en persona, o mostrarle los lotes y el pueblo por videollamada si todavía está lejos. Hay 31 lotes disponibles de 57 en total, así que todavía hay buena escogencia de posición y tamaño.
Escríbanos por WhatsApp contándonos cómo es su semana normal hoy, y le decimos con franqueza cómo se traduciría aquí.

